El Analizador Pro · Tema 3 · Renta variable
Panel de renta variable
Datos reales del mercado de acciones de hoy, con el mismo registro que los Temas 1 y 2: analogía completa antes del término técnico, y sin recortar por recortar. Ver el informe semanal →
El CAPE en los últimos 10 años
Análisis profesional
En la nota 06 del curso viste el PER: cuántas veces pagas el beneficio anual de una empresa. Esta tarjeta hace lo mismo pero para el mercado entero (el S&P 500, las 500 mayores empresas de EE.UU.) y con un truco importante: en vez de dividir el precio entre el beneficio de solo el último año —que puede estar temporalmente inflado o deprimido por el ciclo económico—, lo divide entre la MEDIA de los beneficios de los últimos 10 años, ajustados por inflación. A esto se le llama CAPE (Cyclically Adjusted PE) o «PE de Shiller», por el economista Robert Shiller (premio Nobel) que lo popularizó. Imagina que quieres saber si un restaurante es rentable: mirar solo el mes pasado puede engañarte si fue un mes excepcionalmente bueno o malo; mirar la media de los últimos 10 años te da una foto mucho más fiable de su rentabilidad «normal».
Se calcula dividiendo el nivel actual del S&P 500 entre la media de los beneficios reales (ajustados por inflación) de las empresas del índice en los últimos 10 años. Al usar una media larga, se suaviza el efecto de los ciclos económicos: en una recesión los beneficios caen mucho pero temporalmente, así que un PER normal (con el beneficio de un solo año) se dispararía de forma engañosa; el CAPE evita ese efecto. Los datos provienen directamente de la base de datos que mantiene el propio Robert Shiller desde 1871, actualizada cada mes.
El CAPE lleva la friolera de meses en niveles que la propia investigación describe como "patinando sobre hielo fino": por encima de 30, un nivel que solo se ha visto de forma sostenida antes de 1929 (el crash que desencadenó la Gran Depresión) y de la burbuja puntocom de 2000. La media histórica de largo plazo (desde 1871) ronda 16-17. El panel marca verde por debajo de 20, ámbar entre 20 y 30, y rojo por encima de 30.
El propio Shiller advirtió en 2014 que un CAPE por encima de 25 solo se había superado antes en tres momentos: alrededor de 1929, 1999 y 2007 — y en los tres casos siguieron caídas importantes del mercado. Eso no significa que un CAPE alto garantice una caída inminente (el CAPE puede mantenerse alto durante años, como pasó buena parte de la década de 2010 y 2020), pero sí está fuertemente correlacionado con rentabilidades más bajas de lo normal en los siguientes 10-20 años. Es una herramienta de largo plazo, no de timing a corto plazo — el mercado puede seguir subiendo con el CAPE ya caro durante mucho tiempo.
Se lee junto a la fase del ciclo de mercado que describe la nota 03 del curso (acumulación → alcista → distribución → bajista): un CAPE muy alto es típico de la fase de distribución, cuando la euforia y las valoraciones excesivas conviven con dudas crecientes sobre el crecimiento futuro. También conviene mirarlo junto al VIX y la tendencia del S&P 500 del Tema 1: un CAPE alto con VIX bajo y tendencia alcista es la combinación clásica de complacencia que suele preceder a las correcciones más dolorosas, precisamente porque nadie las ve venir.
Análisis profesional
La nota 07 del curso explica que existen distintos «estilos» de inversión: value (empresas infravaloradas, PER bajo), growth (empresas de alto crecimiento, PER alto), entre otros. Esta tarjeta no mide una empresa concreta, sino el pulso del mercado en su conjunto: compara el precio de un fondo cotizado (ETF) que agrupa cientos de empresas de crecimiento (el Russell 1000 Growth) con otro que agrupa empresas de valor (el Russell 1000 Value). Imagina dos cestas de la compra: una llena de empresas «de moda» que crecen rápido, y otra de empresas «aburridas» pero baratas. Esta tarjeta te dice cuál de las dos cestas está subiendo más en este momento.
Se calcula dividiendo el precio del ETF de crecimiento (IWF) entre el precio del ETF de valor (IWD). Cuando ese cociente sube, significa que el mercado está pagando cada vez más por el crecimiento en relación al valor — típico de fases de optimismo y tipos de interés bajos, porque el growth se valora más por sus beneficios futuros (lejanos) y esos se descuentan menos cuando el dinero es barato. Cuando el cociente baja, el dinero rota hacia el valor — típico cuando suben los tipos de interés o cuando el mercado empieza a dudar de que el crecimiento prometido vaya a llegar.
Esta tarjeta no tiene semáforo verde/ámbar/rojo porque no hay un nivel «bueno» o «malo» de este cociente — se lee mejor observando su tendencia reciente (¿sube o baja?) que su valor absoluto en un momento dado.
Este indicador ha marcado algunos de los grandes giros del mercado: por ejemplo, durante la burbuja puntocom de 2000 el growth se disparó frente al value hasta niveles extremos, justo antes de que el pinchazo revirtiera esa relación durante años. En 2022, con la Fed subiendo tipos a marchas forzadas, el value batió con claridad al growth — el mecanismo exacto que describe la nota 07 sobre la sensibilidad del growth a los tipos de interés.
Se lee junto al estilo momentum: cuando el growth lleva mucho tiempo subiendo frente al value, conviene vigilar si ese movimiento se debe a fundamentales reales (beneficios que de verdad crecen) o a euforia especulativa — la tarjeta de la burbuja de computación cuántica de abajo es un ejemplo muy concreto de esto último.
Análisis profesional
La nota 07 del curso distingue entre empresas por tamaño: large caps (grandes, como Apple o Microsoft, más estables y líquidas) y small caps (pequeñas, con más potencial de crecimiento pero también más riesgo y peor acceso a financiación). Esta tarjeta compara un ETF de empresas pequeñas americanas (Russell 2000, ticker IWM) con uno de grandes empresas (S&P 500, ticker SPY).
Se calcula dividiendo el precio de IWM entre el de SPY. Las empresas pequeñas suelen necesitar financiarse con deuda a tipo variable o refinanciarse más a menudo que las grandes multinacionales (que a menudo tienen caja neta o deuda a muy largo plazo y tipo fijo) — por eso el curso las describe como «más sensibles a tipos de interés». Cuando se espera que los tipos bajen, las small caps tienden a comportarse mejor relativamente; cuando suben o se espera que sigan altos, tienden a sufrir más que las grandes.
Igual que el ratio growth/value, esta tarjeta no tiene semáforo: se lee por tendencia, no por nivel absoluto.
Este ratio ha anticipado, en varios ciclos, cambios en las expectativas de tipos de interés antes de que se confirmaran en los datos macro — es una de las razones por las que los gestores profesionales lo vigilan como termómetro de apetito por el riesgo: cuando el mercado en conjunto se siente optimista sobre el crecimiento futuro y los tipos, rota hacia las small caps; cuando teme una desaceleración o tipos altos por más tiempo, se refugia en las large caps de calidad.
Se lee junto al tipo oficial de la Fed y el Euríbor del Tema 1: si esas tarjetas muestran tipos bajando y este ratio empieza a subir (small caps mejorando frente a large caps), las tres señales cuentan la misma historia de fondo.
Análisis profesional
La nota 07 del curso menciona, como ejemplo de riesgo de burbuja: «empresas de computación cuántica en 2025 sin ingresos pero valoraciones de 10.000M USD». Esta tarjeta no es una explicación teórica: son las cotizaciones reales, de hoy, de las 3 empresas más seguidas de ese sector (IonQ, Rigetti y D-Wave), mostrando cuánto han caído desde sus máximos del último año.
Se calcula la diferencia porcentual entre el precio de cierre más reciente de cada acción y su máximo de los últimos 12 meses, y se hace la media de las 3. Una investigación reciente confirma la magnitud real de esta burbuja: Rigetti llegó a cotizar a más de 1.100 veces sus ventas anuales, con una capitalización de 11.500 millones de dólares frente a una previsión de ingresos de solo 21,5 millones para 2026; D-Wave cotizó por encima de 700 veces ventas con apenas 25 millones de dólares de ingresos en todo 2025. Las 3 acciones habían subido entre el 812% y el 4.330% desde finales de 2024.
Esta tarjeta no tiene semáforo verde/ámbar/rojo a propósito: a diferencia del CAPE de arriba (cuyos umbrales de 20x y 30x están respaldados por más de un siglo de investigación académica), no existe ningún estudio que fije a partir de qué caída una burbuja concreta se considera «ya pinchada». Poner un corte arbitrario aquí sería inventar un umbral sin base, justo lo que este panel evita en todas sus demás tarjetas. Se lee por magnitud y por tendencia: hoy la caída media ronda el -65% desde máximos, una corrección severa.
Este es, en tiempo real, el ciclo de mercado completo que describe la nota 03 del curso aplicado a un solo sector: fase de distribución (euforia, valoraciones desconectadas de los fundamentales, todo el mundo habla del tema) seguida de fase bajista (pánico, caídas violentas, exceso de oferta de vendedores). La nota 04 sobre riesgo de valoración lo resume perfectamente: «incluso buenas empresas —o tecnologías prometedoras— pueden ser malas inversiones si se pagan demasiado caras».
Se lee junto al CAPE de arriba: cuando el mercado en conjunto está caro (CAPE alto) Y hay sectores concretos en euforia extrema como este, es la combinación que el curso describe como más peligrosa — no hace falta que todo el mercado esté en burbuja para que haya zonas muy castigadas cuando llega la corrección.
Memoria propia del Tema 3: 58 días guardados.